El arte de combinar
el sonido con el tiempo,
resulto lúgubre y estéril
debajo de aquellos árboles,
en aquella tarde de verano.
Del conjunto de aquellas cinco líneas
y de aquellos cuatro espacios ,
no lograba fluir la armonía.
El sonido procesado
era habitualmente de mi agrado.
Pero el sabor amargo
de haberte perdido,
todo lo había fastidiado.

