Todo es soledad. Las paredes del
universo se desploman sobre mi
en infernal caída. Tu ya no estas.
Solo mi mente viaja por tus recuerdos.
Te veo ir y venir dentro de mi alma.
Extraño tu voz de violín. Extraño
aquel concierto solo para dos. El “magno
acto” de los enamorados. La danza
de los amantes, que fusionan sus
epidermis calientes, debajo del sol
cósmico del amor. Mis ojos son
dos océanos, por donde corre mi
tristeza mojada en un sin fin.

